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Denominación de origen Rioja

Denominación de origen Rioja

Rioja es una de las zonas vinícolas más prestigiosas del mundo, una marca situada en la élite de las denominaciones de origen europeas. Hablamos de una región que ha sabido mantenerse a la vanguardia de la innovación vitivinícola con una gran diversidad de vinos con una personalidad diferenciada.


La denominación de origen Rioja está situada en el Norte de España a ambos márgenes del río Ebro, distribuidas en las tres provincias ribereñas del curso alto del río: La Rioja, con más de 40.000 hectáreas, Álava, con cerca de 13.000 y Navarra, con más de 6000 hectáreas. Toda esta zona se beneficia de la confluencia de dos climas: el atlántico y el mediterráneo, que proporcionan temperaturas suaves y precipitaciones anuales algo superiores a los 400 l/m² , condiciones idóneas para el desarrollo de la vid. El tipo de suelo existente también resulta muy adecuado para una viticultura de calidad, ya que posee una estructura equilibrada (arenas, limos y arcillas), ligeramente alcalino, pobre en materia orgánica y con moderada disponibilidad hídrica durante el verano. En definitiva, la denominación de origen Rioja posee una diversidad de suelos así como microclimas  que otorgan a sus vinos unas peculiaridades únicas y permiten elaborar un amplio abanico de vinos con personalidades diferenciadas en el marco de una identidad común perfectamente reconocible.


HISTORIA


Rioja y la vid tienen un nexo de unión desde hace más de dos mil años, como así lo atestiguan los numerosos restos arqueológicos de lagares y bodegas que datan de la época romana. La importancia económica que durante siglos ha tenido la viticultura para la región, siendo su principal cultivo junto al cereal, tiene su origen cuando comienzan a ser producto de mercado en la transición entre la época medieval y la Edad Moderna a fin de abastecer la creciente demanda de una población cada vez más concentrada en ciudades, incrementándose la producción muy por encima de las necesidades de autoabastecimiento de la zona.

 

Pero, la tradición vitivinícola comienza a adquirir un perfil claramente diferenciado cuando se empiezan a introducir nuevos métodos de elaboración y crianza en la segunda mitad del siglo XIX. La mejora de la comercialización recibiría el empujón definitivo con la llegada del ferrocarril y el fuerte incremento de la demanda francesa tras la crisis de la filoxera.

 

Desde entonces Rioja ha sufrido un proceso constante de modernización y de adaptación a las exigencias de los nuevos tiempos, hábitos de consumo y evolución de los mercados que han conducido a estos vinos a una situación de liderazgo entre los vinos de calidad españoles.


DENOMINACIÓN DE ORIGEN


El reconocimiento oficial de Rioja como Denominación de Origen Calificada data de Abril de 1991, concesión que reconoce el esfuerzo realizado por el sector vitivinícola riojano para alcanzar las más ambiciosas metas de calidad. Su reglamento establece:

 

- Las zonas de producción, que como hemos dicho anteriormente abarca las riberas de la parte alta del río Ebro (La Rioja, Navarra y Alaba).

- Las variedades de uva, entre las que podemos encontrar: Tempranillo, suponen más del 75 % de la superficie de cultivo, garnacha, graciano, mazuelo, viura, malvasía de rioja y garnacha blanca.

- Prácticas de cultivo que deberán tender a optimizar la calidad de las producciones.

- Sistemas de poda: el consejo regulador establece la carga máxima por cepa en base a los distintos sistemas de poda tradicionales utilizados: sistema en vaso, poda en espaldera y sistema  de vara.

- Límites de producción máximos autorizados.

- Controles en bodega.

- Calificación de la cosecha, que nos proporcionará un conocimiento muy concreto de la calidad de todos los vinos elaborados de cada cosecha. Este examen está basado en resultados de análisis químicos y organolépticos de las muestras tomadas directamente en todas las bodegas.

- Embotellado para toda su producción.

Sin duda, este control tan exhaustivo en la producción por parte del consejo regulador ha llevado a que Rioja se convierta en una de las Denominaciones de Origen que ofrece mayores garantías en cuanto a la calidad y a la autenticidad de sus vinos.



TIPOS DE VINO

 

Uno de los rasgos más característicos de los vinos de Rioja es la gran aptitud que poseen para el envejecimiento. A través de un adecuado proceso de crianza, en el que la madera de roble juega un papel decisivo, el vino de Rioja experimenta una evolución favorable que exalta sus virtudes y le confiere nuevas características aromáticas y de sabor.

 

La crianza de los vinos de Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, donde el vino experimenta un lento proceso evolutivo de microoxigenación y estabilización, al tiempo que adquiere aromas y sabores transmitidos por los taninos de la madera. La crianza se completa después en botella, donde el vino sigue evolucionando en un ambiente reductor hasta alcanzar su plenitud.

 

Según el proceso de envejecimiento seguido, en el vino de Rioja se establecen cuatro categorías:

 

- Garantía de Origen: Vinos en su primer o segundo año, que conservan sus características primarias de frescor y afrutado.

- Crianza: Vinos al menos en su tercer año que han permanecido un año como mínimo en barrica de roble.

- Reserva: Vinos muy seleccionados con una crianza mínima entre barrica de roble y botella de 3 años, de los cuales uno al menos en barrica.

- Gran reserva: Vinos de grandes cosechas que han sido criados un mínimo de dos años en barrica de roble y tres años en botella.

Nos encontramos con vinos muy equilibrados en grado alcohólico, color y acidez, por tener un cuerpo y estructura bien compensados con su sabor suave y elegante, y por el predominio del carácter afrutado cuando es joven y más aterciopelado cuando envejece.


VARIEDADES DE UVA


La experiencia de viticultores han permitido realizar una selección natural de aquellas variedades de uva que demostraban mejores cualidades de adaptación a la climatología y al suelo de la zona, así como proporcionar vinos de más altas calidades. En los últimos años se han autorizado nuevas variedades gracias al impulso innovador del sector. Así, las variedades de uva actualmente autorizadas están:

 

- Tintas: Tempranillo, garnacha, graciano, mazuelo y Maturana tinta.

- Blancas: Viura, malvasía, garnacha blanca, tempranillo blanco, Maturana blanca, turruntés, chardonnay, sauvignon blanc y verdejo.